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Lost In Tokyo

10  10 2007

北海道 Hokkaido primera parte. Sapporo

Este es el segundo viaje que he hecho sola por Japón, tras el de Toba e Ise. Sin embargo. ha sido el primero después de mi crisis (más información para los curiosos aquí) por lo que, en algunos momentos, ha sido bastante duro y la soledad me ha invadido.

Este viaje ha sido medio improvisado por lo que apenas lo pude preparar mucho. Hokkaido es la isla del norte de Japón y los medios de transporte no abundan por lo que lo más cómodo es alquilar un coche, pero como aún no he convalidado mi carné de conducir, he tenido que depender de transportes varios con la pérdida de tiempo que esto supone. Además he disfrutado de poco tiempo, tan sólo tres días, así que el recorrido por la isla no ha sido demasiado extenso.

Salí de Tokyo un domingo muy muy temprano puesto que el avión despegaba a la intempestiva hora de las seis y media de la madrugada. Al ser un vuelo local bastaba con estar quince minutos antes de la salida del vuelo y la verdad es que todo funciona muy bien. El check-in se hace metiendo un simple número en una máquina que allí mismo imprime la tarjeta de embarque:

Y aquí mi avión de la JAL:

Había conseguido una reserva en lo que llaman “J-class” que me habían explicado que era más cómoda y tan sólo me costaba 2000 yenes más, realmente muy poco. Y efectivamente, los asientos eran bastante anchos, espaciosos y cómodos. Además me dieron no sólo bebida (que es lo que dan en los vuelos domésticos) sino también un pequeño dulce muy japonés:

Desde el avión (que salía del aeropuerto de Haneda, cerca de la bahía de Tokyo), durante el despegue, pude ver el Monte Fuji:

Al cabo de unas dos horas aterricé en la ciudad principal de Hokkaido, Sapporo, que para los occidentales no es tan interesante pero que era mi centro de operaciones para moverme desde allí a otras zonas. Sin embargo, ese primer día, domingo, no había podido organizar nada por lo que lo dediqué a la visita de la ciudad. Sapporo es una ciudad que tuvo muchísima importancia durante la restauración Meiji, la época de modernización de Japón tras siglo y medio de aislamiento. Por eso, se encuentran numerosos edificios de influencia occidental en una curiosa mezcolanza que despierta la admiración de los japoneses pero no tanto de los occidentales.

Una de las principales atracciones es el “edificio del reloj” pero primeramente me confundí y, debido a ese nombre, creí que se trataba de una torre que desde la misma estación pude ver. Por eso, visité esa torre bastante moderna y con un gran reloj digital que no me pareció demasiado interesante aunque era bonito ver el contraste con el jardín delantero:

Pero resulta que me había equivocado y la anterior torre es realidad una antena de la cadena de televisión Fuji. Tras caminar un poquillo y despistarme con el mapa, llegué a la verdadera torre del reloj, uno de los atractivos más importantes de la ciudad y que congrega a su alrededor a cientos de nipones cámara en ristre y que no paran de prorrumpir en exclamaciones de admiración:

En realidad, este edificio fue creado para albergar las aulas de la Escuela de Agricultura impulsada por un americano (rector de la Universidad de Agricultura de Massachuttes) a instancias del gobierno japonés inmerso en ese proceso de modernización del que os he hablado. Sapporo, a finales del siglo XIX, estaba creciendo enormemente desde una pequeña aldea y, dada la geografía de la isla, el establecimiento de estos estudios era muy importante. En cuanto al reloj, fue instalado unos años después por otro americano y rápidamente se convirtió en la atracción de la ciudad.

En su interior podemos observar una maqueta del edificio entero. Además, han explotado lo del reloj y han instalado una maquina que reproduce el repique de campanas de varios relojes famosos del mundo:

También había una pequeña tienda de souvenir donde vendían muchísimos modelos diferentes de relojes.

En el piso superior se podía ver el mecanismo del reloj así como algunos recambios del mismo:

El siguiente punto de atracción turística en Sapporo es el edificio del antiguo Gobierno prefectural de Hokkaido. De nuevo, lo más interesante es que es uno de los pocos edificios de Japón con un estilo arquitectónico americano del siglo XIX de ladrillos rojos, que recuerda a muchos de las edificaciones que se pueden ver, por ejemplo, en Boston. Aunque está diseñado siguiendo ese estilo norteamericano, para su construcción se emplearon sólo elementos locales:

Aunque para ojos occidentales (siempre ávidos de buscar templos, jardines zen y naturaleza) no es muy interesante, sin embargo, merece la pena visitar el interior puesto que explica la historia de Sapporo, describe su evolución, muestra imágenes de los habitantes nativos (los ainu) así como de la fauna y la flora, explica con maquetas la modernización de la ciudad y la colonización de la isla de Hokkaido a partir de 1860, etc. Pero lo más interesante para mi fue la explicación de la reivindicación de los llamados “territorios del Norte” que están en disputa con Rusia ya que argumentan que según el tratado de Postdam deberían formar parte del territorio japonés. Sin embargo, muchos japoneses fueron expulsados de la isla y no pudieron volver a su tierra hasta sesenta años después del fin de la guerra. Hice una fotografía de uno de los textos que lo explica más detalladamente por si alguien está interesado y le apetece leerlo:

En la entrada del edificio una figura de la isla con un contador de días, indica cuánto falta hasta la próxima celebración del G8 que se celebrará en la zona del lago Toyako, lugar que visitaría en mi último día en Hokkaido:

Desde aquí me dirigí al jardín botánico de la Facultad de Agricultura, otro de los puntos de visita recomendado en mi guía. En ella sugerían visitarlo si no se tenía tiempo de recorrer la isla completa (como era mi caso) puesto que ofrece una muestra de vegetación de todo Hokkaido. Sin embargo, no me pareció muy interesante ni diferente a tantos otros parques de Japón. Además, en este jardín (recordad que estaba sola y con mi crisis personal aún a cuestas) sufrí un grave bajón. De pronto, me sentí terriblemente sola. Apenas había nadie en todo el parque y las pocas personas con las que me crucé eran felices parejitas. Sentí que me encontraba lejísimos de cualquier persona conocida, pues los más cercanos estaban a cientos de kilómetros (en Tokyo) y mi familia y otros amigos, como siempre, a miles. Aún así, os muestro las fotos más interesantes que obtuve:

Había zonas para sentarse donde los asientos eran troncos y me llamó especialmente la atención que, alrededor (y por la madera), habían crecido cientos de níscalos:

Lo más interesante era el invernadero donde había algunas flores curiosas y llamativas:

Tras el bajón del parque no tenía nada claro que hacer. Tenía un folleto donde se informaba de un parque de casas ainu (la etnia nativa de Hokkaido) y tradicionales de la zona pero se tardaba una hora y media y no me encontraba muy animada. Después de pensar un ratillo, decidí dirigirme a la zona comercial y fue una buena decisión porque en el camino me encontré con esa manifestación del orgullo gay del que ya os he hablado.

A eso de las dos, busqué un restaurante de ramen puesto que el de Sapporo es bastante famoso y tomé uno que, aun no estando malo, no me pareció tan espectacular como me habían dicho:

Por la tarde decidí ir a visitar la fábrica de cerveza Sapporo puesto que la arquitectura también era interesante y porque esta conocida marca japonesa de cerveza lleva el nombre de la ciudad. Sin embargo, llegar hasta allí se convirtió en una odisea. Aunque tenía un mapa informativo donde me indicaban donde estaba la parada del autobús que llegaba hasta allí, no la encontraba por ninguna parte. Por ello (tras varias vueltas cual pato mareado y con cara de guiri tonta extraviada) pregunté a un conductor de otro autobús que fue verdaderamente maleducado conmigo y le medio insulté en español porque, desde luego, no tenía mi ánimo para aguantar gente grosera. Al final otro conductor (más simpático) me indicó la parada correcta pero en realidad no lo era y tuve que bajarme antes de llegar porque si no pasaba de largo. Finalmente me encontré caminando por una zona bastante desértica y deprimente (sí, si, todo para mi estado de ánimo, je, je) hasta, por fin, llegar al lugar deseado (y con el consiguiente cansancio de piernas):

En el interior podemos aprender como es la maquinara para preparar la cerveza. Además, hay algunos carteles antiguos de cerveza:

Pero lo que más me gustó, sin duda, fue una serie de pósters de publicidad de la cerveza donde se ve claramente la evolución de la propia historia de Japón: primero una imagen clásica oriental, mas tarde la modernidad de los años 20, la vuelta a los valores tradicionales y más nacionalistas antes de la Segunda Guerra Mundial y de nuevo la occidentalización a partir de los años 60:

Y tras mi primera agotadora jornada en Hokkaido, fui a mi hotel (bastante agradable pero muy solita) a dormir y prepararme para la excursión del día siguiente que sería mucho mucho más interesante (¡ya lo veréis! ¡no os lo perdáis!). Así que CONTINUARÁ….

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Este finde también he estado de viaje pero esta vez muy al sur de Japón. Sin embargo, esta semana no ha sido nada buena y estoy más de bajón. La anterior estaba mejor. Hay algo que no acabo de entender y me hace estar mal. Pero el viaje ha sido increíble: ya veréis que fotos.

Muchas gracias a tod@s


2 Responses to “北海道 Hokkaido primera parte. Sapporo”

  1. Hola, voy a tener la oportunidad de ir a Hokkaido y quería saber en qué hotel te hospedaste y cuanto cuesta la noche.

    gracias de antemano

  2. alejandra: Es que yo fui con un pack de una agencia japonesa que incluía el avión y el hotel y sinceramente no me acuerdo del nombre del hotel (y el precio ya te digo que lo pagué dentro de un paquete). Además de esto hace ya más de dos años por lo que no tengo guardados ya los folletos. Lo siento

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