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Lost In Tokyo

20  05 2010

旅行 Viaje por las prefecturas de Akita e Iwate. Segunda parte

Este post es continuación de 旅行 Viaje por las prefecturas de Akita e Iwate. Primera parte.

El segundo día nos levantamos tempranísimo para poder coger el primer autobús del día (que salía a las 5:45 de la mañana), ya que, como os he contado en el anterior artículo, el problema en esta zona son los transportes que circulan con muy poca frecuencia. Nuestro destino era Miyako un pequeño pueblo desde el que salía otro autobús (en este caso más modesto y de tipo urbano) que nos llevaba hasta un embarcadero cerca de la playa de Jodogahama, que era el objetivo de nuestra visita. Desde el autobús, el espléndido día nos ofrecía imágenes del puerto (se trata de un pueblecito de pescadores) como esta:

Al bajar del autobús nos dirigimos al embarcadero para poder coger un barquito que nos diera un paseo de 40 minutos por la zona, famosa por la caridad de sus aguas y su paisaje de rocas y pinos. Para llegar al barco hay un pequeño paseo junto al mar por un lado y las montañitas verdes y rocosas por el otro y al fondo se ven las embarcaciones.

Y ya desde el barco obtenemos mejores vistas del pequeño puerto.

Además del atractivo evidente del paseo, lo más interesante era observar la tremenda voracidad de las gavitas que revoloteaban alrededor del barco . Para animarlas aún más se podían comprar unas pequeñas bolsas con pan que servían de cebo de manera que los turistas podían alimentarlas. Es decir, la gente levantaba la mano hacia fuera con un trozo de pan y el ave lo atrapaba al vuelo. Creo que por eso mismo teníamos tantas alrededor desde el principio, debían conocer la mecánica de esta alimentación. Aquí tenéis una foto del momento en que una gaviota coge un trozo de pan así como un vídeo muy cortito de ese mismo instante.

Pero además del espectáculo animal lo impresionante de la excursión eran las vistas de la costa y las rocas. Lo cierto es que la combinación del azul, verde y gris era apabullante, y mezclado con la brisa marina que nos daba nos sirvió para recargar energías y dejar un poco atrás el estrés y ansiedad de Tokio.

Y para que no todo sea tan poco humano, aquí tenéis una foto absolutamente preciosa de mi amiga Meo a bordo de la embarcación.

Tras desembarcar, volvimos al puerto donde hay un paseo que bordea el mar y en el que había un cerezo increíble y justo (al igual que en Kakunodate) en plena floración. Aquí los veis con dos bellezas debajo ^^

A través de un túnel excavado en la montaña se llega a otra parte de la costa, otro pequeño embarcadero con barcas y velomares (o patinetes según zona de España) que permitían dar agradables paseos en este entorno privilegiado:

Siguiendo el paseo, a unos 10 minutos se llega a la bonita playa de Jodogahama, que es más bien una pequeña cala encantadora llena de pequeños guijarros y con el fondo de las rocas de pinos que habíamos visto desde el barco.

Y para mí lo más espectacular e impresionante del viaje lo vi en esta playa. En un lado, al poco de terminar la arena pedregosa, y en una pequeña área de césped había un cerezo absolutamente florido y precioso. Tengo que confesar que me robó el corazón y me enamoré tanto de esa maravilla de la naturaleza que no podía parara de mirarlo (ni fotografiarlo, de hecho me ha costado elegir las fotos para este blog). Imaginad la escena, un cerezo grande, lleno de flores enmarcado, por un lado con una montaña con pinos y, por otro, por ese mar de cristalinas aguas. Estamos acostumbrados a ver cerezos en parques o junto a ríos pero, al menos en mi caso, era la primera vez que lo veía junto al mar. Dos pasiones juntas: el océano y las flores (en este caso, cerezos).

Y detalles de las flores con el mar de fondo:

Y aprovechando el cerezo hice mi primer hanami del año (ya sabéis comer y beber “mirando las flores” de sakura) ya que este año no había tenido tiempo en Tokio. Habían instalado unos puestos de comida en los que Meo compró una vieira y Karla y yo una ración enorme de calamar. Era tan grande que ambas acabamos hartísimas de dicho alimento y ahora no podemos ni oír hablar de él.

Allí estuvimos sentadas muy relajadas bastante rato y a eso de las 11:30 de la mañana cogimos el autobús para ir de nuevo a Miyako y desde allí corriendo a la estación para coger un tren que salía al poquísimo de llegar, para ir hasta Omoto, destino exclusivamente para coger un autobús hasta nuestro siguiente destino. Las vistas desde el tren nos ofrecen un paseo totalmente rupestre salpicado con muy pocas casa y que nos hace sentir que, por primera vez estamos en el campo y lejos de la ruidosa urbe de Tokio.

Nada más bajar en la estación de Omoto cogemos un autobús para llegar hasta las grutas Ryusendo famosas por sus aguas subterráneas de una transparencia increíble. Estas grutas tienen un total de 10.000 metros pero, por el momento, sólo se han explorado 2500 metros. Y desde 1993 estas cuevas son “Monumento nacional natural de Japón”. Otro de los atractivos de las grutas son los murciélagos que nos dieron algún que otro susto, especialmente a Karla que sufrió un ataque de pánico cuando una de ellas se le acercó volando.

No os he comentado que la temperatura de este viaje fue increíble y casi veraniega y, de hecho, en algunos momentos hacía hasta demasiado calor. Sin embargo, al entrar en las grutas la temperatura da un bajón tremendo como da testimonio este termómetro que recoge la temperatura exterior y la interior:

Muy al gusto japonés, muchas de las paredes con sus estalactitas y estalagmitas, estaban iluminadas con brillantes luces de colores:

Sin embargo, el verdadero atractivo de estas grutas se encuentra en sus aguas que, como veis en alguna de las fotos, tan transparentes que, pese a la hondura de la cavidad, se ve el fondo

Una de las cavidades tiene una profundidad de 98 metros, lo que es un récord en Japón:

Y para que veáis que allí estábamos, una foto de Karla y Meo intentado protegerse del frío.

Salimos de la gruta antes de las tres y el autobús (el último que había directo hasta Morioka sin tener que hacer todo el recorrido de la ida) no salía hasta las cuatro, con lo que nos sobraba una hora. Por ello dimos un paseo por los alrededores donde se estaba celebrando un matsuri (festival japonés) por lo que había numerosos puestos de comida y bebida y los japoneses aprovechaban para comer y beber debajo de los cerezos (que también allí estaban en flor):

Y después de hacer las compras de los típicos omiyage (souvenirs japoneses) cogimos el autobús hacia Morioka. Y como ese día era mi cumpleaños (era el 4 de mayo) cenamos en una taberna por raciones (cos su brindis cumpleañero) y compramos una tartita (un pequeño brazo de gitano) y unas velas para poder celebrarlo en el hotel (perdonad mis ojeras y cara de cansancio pero con tales madrugones, creo que es comprensible):

Ellas me regalaron un precioso paraguas rojo (que podéis ver aquí) que quería desde hace mucho tiempo.

Con esto acaba el segundo día pero en breve, tendréis la tercera y última parte.

Espero vuestros comentarios.

Muchas gracias.


12 Responses to “旅行 Viaje por las prefecturas de Akita e Iwate. Segunda parte”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Este post es continuación de 旅行 Viaje por las prefecturas de Akita e Iwate. Primera parte. El segundo día nos levantamos tempranísimo para poder coger el primer autobús del día (que salía a las 5:45 de la mañana), ya que, com…..

  2. きれいだねえ〜

  3. Un buen recuerdo de verdad, y leyendo tu post,
    recuero cada momento del viaje.
    Gracias a ti !!

  4. Excelente post! sobre todo las fotos!

  5. Me ha encantado este post, sobretodo las flores del cerezo y de fondo el océano. Sigue deleitándonos con más entradas como esta.

  6. Como siempre un post impresionante!!!!!!

  7. Al igual que el primero, ¡me encanta! Para mí este viaje será sin duda el de la sobredosis de calamar, maaaaadre mía,y el de los ataques de los murciélagos.

    Por cierto, ¿era necesario humillarme públicamente en tu foto de cumpleaños XD? El resto de las fotos, estupendas:)

  8. Un poquito espectral el apagado de las velas.

    El post muy interesante, como siempre, y es verdad que resulta curiosa la vista del cerezo junto al mar.

  9. vaya!! ha sido tu cumple. Pues aunque sea con retraso… FWLICIDADES!! casi cumplimos a la vez (yo soy del 6 de mayo).

    Me das una envidia tremenda con tu viaje. Lo peor son los madrugones por el problema de transporte, pero veo que mereció la pena.

  10. Una vez más, me ha encantado esta nueva excursión que se sale de lo habitual en lo que se refiera a cositas que ver en Japón. Muchas gracias por compartirlo con nosotros y por darnos una tremenda pero sana envidia jejeje.

    Por cierto, muchas felicidades y como dice la canción ¡¡y que cumplas muchos más!!

    Un besazo.

  11. Que bonitas imágenes de otro Japón, sin templos pero tampoco sin urbanizaciones, un dia diferente y encantador.

  12. Solusan: そうだね〜

    Delfin: Fue muy especial con vosotras.

    GoXonLine: Me alegro de que te gusten.

    Hatsue: Gracias a ti por apreciarlas y disfrutarlas.

    Battosai: Muchas gracias.

    Karla: Ya te he dicho personalmente que estás muy natural y muy guapa.

    mancor: Sí, es que apagamos las luces para que fuera más bonito.

    anele: Muchas gracias por la felicitación. / La verdad es que aunque se madruga, como te entretienes y ves cosas interesantes, no se nota tanto. No es como madrugar para ir a trabajar XD.

    enkal: Gracias por es felicitación.

    algogoku: Templos vais a ver en la tercera parte.

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