irukina.com

Lost In Tokyo

26  07 2011

清澄公園 El parque de Kiyosumi

Hola a tod@s:

Tokio no deja de ser una gran metrópolis y, precisamente, no de las más bonitas del mundo (aunque a mí me encante) y hay quien incluso la califica de “fea”, “gris” o “monótona” dado el caos de su urbanismo, la similitud de todos sus edificios, la presencia de postes y tendido eléctrico por cualquier sitio, etc. Sin embargo, Tokio tiene algo que objetivamente es muy bello, se trata de sus parques, más grandes o más pequeños pero que se abren como pulmones verdes llenos de encanto en el centro de la ciudad. Haya el caos que haya en la ruidosa Tokio, los parques son un remanso de paz donde parece que el ruido y agitación no llegan y el tiempo se detiene. Muchos son de estilo clásico japonés por lo que, al adentrarnos en ellos, parece que estamos viajando en el tiempo y casi podemos visualizar a las damas y caballeros de la época Heian paseando por sus caminos ataviados con ricos y vistosos kimonos de seda. Además, los japoneses se vuelcan en sus parques que suelen estar especialmente concurridos los fines de semana y las épocas en las que floreces determinado árbol o sale alguna flor: cerezos, hortensias, glicinas, azaleas, iris, etc. Es por ello que he visitado numerosos parques en Tokio (y alrededores) como podéis comprobar en mi blog y, desde hace algún tiempo, tenía ganas de acudir a uno llamado Kiyosumi de estilo netamente japonés.

Éste es uno de los parques que pertenecen al gobierno metropolitano de Tokio por lo que tenéis información en su página web. Para llegar tenéis que bajaros en la estación Kiyosumi-Shirakawa de la línea de metro Hanzomon y, desde allí, son 3 minutos andando.

Los terrenos de lo que es el jardín actual pertenecían a un próspero comerciante llamado Kinokuniya Bunzaemon y, posteriormente, pasaron a manos del señor feudal de Sekiyado (actual Chiba) que fue el que le dio al jardín su forma primitiva. En 1878 Iwasaki Yataro, el fundador de Mitsubishi, decidió adquirir el jardín para que sus empleados e invitados importantes disfrutaran allí del tiempo libre y, terminó de construirlo en 1880. En esta época los jardines tenían el nombre de Fukugawa Shinbokuen. El estanque (alrededor del cual ahora pivota el jardín) fue construido unos años después con agua procedente del río Sumida, uno de los más famosos de Tokio. Para complementar el jardín se hicieron colinas y se trajeron enormes rocas (que veréis en algunas de las fotos) que se grabaron con poemas e inscripciones. Poco tiempo después, el señor Iwasaki se construyó también una residencia de ladrillos rojo a juego con la moda occidentalizada de la época, diseñada por el arquitecto inglés Josiah Condor. Sin embargo, el edificio y parte de los terrenos ajardinados circundantes se quemaron en el gran terremoto de Kanto de 1923. En ese momento, Iwasaki decidió donar lo que quedaba a la municipalidad de Tokio que, tras una restauración, lo abrió al público oficialmente en 1932.

El parque en sí no es muy grande y, como comento más arriba, está estructurado en torno al estanque en el que se reflejan los pájaros (muy variados aquí), árboles y el pabellón de té (llamado ‘ryotei’ y construido en 1909 para disfrute de los invitados de Iwasaki, en especial, de nobles militares británicos). Alrededor del estanque (cuyo nombre, por cierto es Sensui) hay bancos de piedra y formaciones típicas de los jardines japoneses: arbustos recortados, pinos bien arreglados, macizos de flores, etc. A lo largo de los caminos que lo circundan podemos ver también lámparas de piedra así como las piedras de las que ya os he hablado, una de ellas, por ejemplo contiene el famoso haiku de Basho 古や蛙飛び込む水の音 (“Furu ike ya / kawazu tobikomu / mizu no oto” ‘Un viejo estanque / una rana saltando / el agua suena’). El ambiente del parque es realmente agradable y estuvimos leyendo al lado del estanque en completa paz, sólo alterada por algún animal de su variada fauna. Y es que, en este parque, no sólo encontramos las consabidas carpas que hay en todos (especialmente voraces y coloridas aquí) sino que hay gran profusión de insectos, aves y tortugas, una de las cuales quiso atacarme mientras leía un libro apoyada en una roca junto al agua. En esta variedad podemos destacar también garzas (lo que daba un ambiente aún más japonés a la escena) y una libélula de un original color rojo. De todo ello hay muestra en las fotos de la galería que acompañan a este post.

Un poco alejada de la zona central hay un área más abierta que se puede usar como merendero. Tiene una pradera amplia de flores y alrededor un pequeño riachuelo completamente cubierto de musgo verde, tanto que casi parecía que en lugar de agua, fuera tierra estancada sobre la que la naturaleza se había abierto paso. Para cerciorarnos lanzamos una piedra que rompió la quietud del río y que podéis ver en las fotos.

Sobre flores, en esta ocasión no hay mucho que comentar porque no estamos en temporada y sólo había algunas hortensias (cuyo florecimiento ya está acabando) y unas flores de color naranja de las que no puedo daros el nombre.

A continuación tenéis la galería de fotos del parque comentada. Como siempre, sabéis que podéis ver cada una de las fotos a tamaño más grande si pincháis sobre ellas.

Muchas gracias por vuestras lecturas y espero vuestros comentarios.


8 Responses to “清澄公園 El parque de Kiyosumi”

  1. Menuda envidia, siempre igual. Tu blog es malo para mi salud XDDDD

  2. Que bonitas fotos, tengo una lista enorme de sitios que visitar…….y este es uno más.

    Saludos

  3. La verdad es que son unas imagenes bellisimas, que proyectan paz y serenidad.

  4. ¡que fotos tan bonitas! curiosísima la de las dos carpas “besándose”, preciosa y exótica la libélula roja y algo inquitante la tortuga vista su cara en un ampliación de imagen, aunque no me parece que sea carnívora, al menos no de turistas españolas. También mr encanta la fuente del puente.

  5. Me llamo Miguel y es la primera vez que comento en el blog, aunque lo sigo desde hace meses. わたしはきみのにつきがだいすきです!
    jeje, acabo de empezar a aprender japonés aunque siempre me ha fascinado su cultura. Actualmente llevo un año y dentro de otro o por ahí (según mi profesora) podría sacarme el nivel N4. Tenía interés en saber de manos de una persona que esté allí el estado de Japón, sobre si es realmente una situación tan gravísima como dicen los medios, eso sí, si es verdad que hay muchas réplicas…. Pues eso, has ganado un nuevo lector :)

    Saludos!!!

  6. Battosai: ¡Que va! Es bueno para el alma, je, je. Y espero que útil.

    Coca: Si hay poco tiempo en Tokio no es el mejor parque, pero es uno más y con mucho encanto.

    Jose Luis: Gracias

    mancor: Pues el otro día fotografié una libélula azul aún más bonita.

    Miguel: Bienvenido al blog y muchas gracias por tus palabras. Espero que lo visites cada vez que actualice aunque no es tan a menudo (más o menos una vez al mes)

  7. irukina: util es, y ademas mucho. Pero solo de pensar todo lo que puede faltar para que vuelva a pisar tierras niponas se me cae el alma a los pies!!!!

  8. Battosai: Eso nunca se sabe

Deja un comentario

« »