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Lost In Tokyo

25  11 2007

祭 Gran Matsuri en Shinjuku

Hola a tod@s:

El pasado viernes 23 de noviembre era fiesta nacional en Japón por lo que no tenía que trabajar y aproveché para descansar pero también para asistir a un matsuri (festival japonés religioso-festivo), uno de los más importantes de la región de Kanto (región a la que pertenece Tokyo). A él me invitaron dos alumnas mías que son encantadoras.

En lo que consiste realmente es en un mercado llamado Torinoichi (酉の市) que se instala en un templo shintoísta denominado Hanazono (situado en Shinjuku). En este mercado al aire libre hay muchísimos puestos donde se venden unos objetos hechos de bambú y diversas figuras que dicen que dan buena suerte. Algunos son muy pequeños pero otros alcanzan un tamaño inmenso y con él, su precio también asciende. Uno de estos amuletos grandes puede costar hasta 100.000 yenes (más de 600 euros). El festival estaba animadísimo y había muchísima gente. La verdad es que en ese aspecto, en ocasiones llegaba a resultar realmente agobiante. Había zonas donde apenas se podía caminar y como, además, alrededor había santísimos de estos amuletos llenos de colores, la sensación era, en ocasiones, de cierto abigarramiento:

No sé si en las imágenes se puede realmente apreciar pero los puestos estaban completamente cubiertos de estos amuletos de bambú, incluso la parte del tejado en algunas zonas:

Pese a los precios tan increíbles que tenían algunos de ellos, muchos de los asistentes compraban los más grandes y a cada momento, nos cruzábamos con personas que portaban su recién adquirido amuleto.
Quiero que veáis algunos de los más grandes y que más me llamaron la atención. Con las fotos no se aprecia bien la dimensión real, así que os cuento que la circunferencia puede tapar varias cabezas:

El siguiente tiene una rata, porque el año que comienza (2008) es el de la rata (2007 está siendo el del jabalí):

Se dice que estos objetos de suerte deben colocarse en la esquina de la casa o del negocio para atraer la buena suerte. Una vez que el comprador ha adquirido la pieza, el vendedor hace una especie de ritual para darle la suerte. Consiste en decir unas palabras y luego junto a la gente que está alrededor, se dan tres series de palmadas (el vendedor con unos palos especiales) que se llaman “tejime” y se oyen algunos cánticos. Podéis verlo en este vídeo:

Por supuesto, también había algunos amuletos más pequeños así como puestos que vendían algunos otros objetos también de buena suerte:

Normalmente en los matsuri hay puestos de comida como yakisoba, takoyaki (pulpo rebozado), yakitori (brochetas de pollo o carne), dulces, etc. En este gran acontecimiento había varias calles llenas de estos puestos que ofrecían todo tipo de alimentos salados y dulces. Había tantísimos que la mezcla de aromas era realmente apetitosa:

Nosotras pedimos una ración de takoyaki. Aquí estoy con Miharu (y la foto nos la hace Meo):

Y dos vídeos también para ver un poquito el ambiente: los puestos, la gente llevando amuletos, la comida, etc.:

En el centro del templo había un escenario tradicional japonés (y detrás se quema el amuleto del año anterior, pues sus efectos sólo duran un año y al año siguiente hay que comprar otro):

Y en la entrada y salida, miles de lámparas de papel encendidas:

Si alguna vez visitáis Japón, os recomiendo que intentéis ir a algún matsuri, para vivir de verdad la festividad y emotividad japonesas.

Espero que os haya interesado. Muchas gracias a todos por leerme y comentarme (y yo, como siempre, ya os he contestado a todos vuestros mensajitos en los posts anteriores).


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