irukina.com

Lost In Tokyo

28  02 2011

東京ディズニーシー Tokyo DisneySea

Hola a tod@s:

Aunque pueda parecer mentira (o, al menos, a mí me lo parecía) uno de los lugares más visitados de Tokio, especialmente por los propios japoneses, es Tokyo Disneyland y Tokyo DisneySea. Se trata de dos grandes parques de atracciones de la factoría Disney en Tokio y, si no me equivoco, es la única ciudad del mundo donde hay dos centros de Disney. La verdad es que nunca me había llamado la atención visitar Disneyland ya que, como podréis ver por mis posts en este blog, me interesa más la cultura tradicional, los paisajes, los templos, etc. Sin embargo, dado que visitar estos lugares parece algo típico de Tokio (y no hay japonés que no haya estado al menos en una ocasión) pensé que no podía irme de Japón sin ir, como mínimo, una vez.

Disneyland es el clásico parque de este estilo mientras que DisneySea está más centrado en el mar, el océano y las películas y dibujos con esta temática. Los japoneses dicen que Disneyland es para niños, familias, grupos de amigos mientras que DisneySea es para parejas. Yo no hice mucho caso de esta distribución y elegí el segundo más por la temática ya que como puede verse en el logo de esta web y en mi propio nick (tomado de la palabra japonesa イルカ “iruka” que significa ‘delfín’) el mundo acuático y submarino me gusta bastante mientras que la estética tradicional Disney me estraga un poco, para ser sinceros. Así que convencí a mi amiga Karla (lo que fue fácil porque es mucho más Disney que yo) y nos lanzamos a disfrutar de una jornada de alegría, magia y diversión. Pero ¿sería realmente así? Si seguís leyendo, lo descubriréis.

Para llegar a cualquiera de los dos parques se puede usar el tren hasta la estación de Maihama (que nos sirve también para ir al Cirque du Soleil, mucho más recomendable e interesante en mi opinión; si podéis no os perdáis ZED su espectáculo fijo en la capital nipona) de las líneas JR Keiyo y JR Musashino (para ambas podéis usar el JR Pass). Si vivís en Tokio o no disponéis de JR Pass podéis optar por usar el autobús como hicimos nosotras. Es algo más caro (800 yenes) pero muy cómodo y nos quitamos de trasbordos y complicaciones. Nosotras lo cogimos desde Shinjuku y en poco menos de 40 minutos llegamos a nuestro destino.

No sé cómo serán otros parques Disney porque sólo he estado en el de París y era bastante pequeña pero en éste se cuida hasta el último detalle desde antes de entrar en el propio recinto: los autobuses que llegan al lugar, la arquitectura de alrededor, los vagones de los trenes que comunican ambos parques, etc. Aviso a futuros visitantes, si tenéis problemas con el color rosa, las orejitas y cola de Mickey y el olor de las palomitas ¡manteneos alejados de este parque! Como en tantas otras cosas de Japón, aquí también las aficiones se llevan al extremo y muchos de los visitantes iban completamente camuflados con el lugar: chicas vestidas de Minnie, miles de diademas con las orejas del ratón y la ratona más famosos de la factoría, mochilas decoradas, botes de palomitas con motivos Disney que se van rellenando en diferentes puntos del parque, etc. La sobreexposición a estos elementos puede llegar a ser tan empalagosa que marea, pero los (asiduos, supongo) visitantes que nos rodeaban parecían encantados y creo que acudían a menudo dado su nivel de mimetización con el entorno y su casi “profesionalización”.

Pero vamos ahora a describir un poco el parque. La verdad es que, todo hay que decirlo, estéticamente está muy bien conseguido y la recreación de escenarios que hacen está muy lograda y es de lo más atractivo. Pasear por la zona árabe (homenaje a Aladdín) casi nos traslada a un bazar de Marrakech, en el pueblo mediterráneo solo falta el olor del pescado asado y en el puerto americano parece que las coristas van a ponerse a bailar en cualquier momento con un sheriff venido a menos. Pero esto es todo. Para mí Disney Sea no deja de ser un parque de atracciones más o menos grande (aunque, a decir verdad, después de recorrerlo no me pareció para tanto) en el que no hay tantas atracciones, algunas están cerradas y, para otras, las colas son tan largas que cuando uno va a montarse ya ha perdido todo el interés y las ganas. Desde luego si lo que buscáis es poder montaros muchas veces en las atracciones, os equivocáis de lugar. Nosotras estuvimos todo el día, no pudimos repetir de ninguna y aún nos faltaron un par de ellas. Una de las cosas que me llamó la atención es que, pese a la organización nipona siempre tan efectiva y perfecta, la manera de organizar la espera o acceso a alguna de las atracciones no fue precisamente buena y, la verdad es que nos causó algún enfado. Resulta que existe la posibilidad de, para determinadas atracciones, coger lo que llaman un “billete rápido” que evita algunas colas aunque su utilidad es bastante dudosa. Si se coge uno de esos billetes para una atracción concreta, tienes una franja horaria para poder acceder a ella, del tipo 18:00 a 18:15, que suele ser un mínimo de una hora o dos horas después de la hora en la que lo has sacado. Eso, teóricamente, permite centrar el tiempo en hacer cola para otra atracción, ver un espectáculo o simplemente caminar o hacer compras; pero puede ocurrir que se pase el tiempo esperando en otro lugar o uno de los shows se alargue, y se pierda el turno. Además solo se pueden coger un número determinado de esas entradas exprés y si ya se tiene una, hay que esperar un tiempo para coger otra para una atracción diferente. A todas estas limitaciones se sumó un incidente (que es una de las razones por las que digo que la organización no me pareció buena) ya que cuando fuimos con nuestro ticket rápido a la atracción correspondiente, ésta estaba cerrada por una comprobación de seguridad y no pudimos subir. No fue la única ya que, además de ésta, otras dos estuvieron cerradas durante casi dos horas por lo que cuando ya pudimos subir no quedaban ya billetes de los rápidos y la cola normal era de 2 horas (cola que, por increíble que parezca, hicimos puesto que era una de las más importantes y por los problemas mencionados, no habíamos podido disfrutar de otras). Además de estos cierres temporales por ajustes (que no me parecen lógicos puesto que, aunque la seguridad es muy importante, podrían efectuarlos por la noche, o antes de abrir) había otras dos atracciones cerradas totalmente por reparación. Todo se resume en que se hacen muchas muchas colas para poder subir, como mucho, en 4 o 5 sitios diferentes. Largas esperar para disfrutar, apenas, de uno o dos minutos como en el caso de la Torre del Terror (cuya caída en picado, nada impresionante para mí por cierto, no llega ni a 30 segundos) o una montaña rusa (cuyo nombre no recuerdo ahora) que dejamos (o más bien nos dejaron) para el final y para la que esperamos unas dos horas durante las cuales jugamos a las películas, a “De La Habana venía un barco” y armamos el espectáculo ante el soberano aburrimiento que suponía la espera (porque como bien dice el refrán “quien espera, desespera”).

Y digo yo ¿es éste el mundo de sueños y fantasías que nos propone Disney? ¿Largas esperas, atracciones cerradas y sobre todo ¡consumismo, mucho consumismo!? Al precio de la entrada (no económico precisamente) hay que sumarle los miles de pequeños gastos que parece que ese monstruo multicolor de alegría y felicidad te impulsa a hacer. Todo está pensado para gastar: merchandising, puestos de palomitas de diferentes sabores para rellenar el bote que podemos adquirir (previo pago de su importe claro) a la entrada, globos brillantes de sugerentes formas y, como no, ¡la comida!: pizzas, hamburguesas, pollo frito, patatas, en un entrañable ambiente de sonrisas, música Disney y cromatismo tendente al azul rosado.

Creo que más interesante que las atracciones y su espera desesperante (con decepcionante uso y disfrute de las mismas) son los espectáculo, aunque debemos también calcular bien los horarios para poder compaginarlo con las colas o con nuestros ticket exprés en el caso de que hubiéramos sacado alguno. Nosotras asistimos a uno que realmente nos encantó. Se trataba de un musical al estilo americano de los años 20, con algo de cabaré y claqué que fue, sin duda, lo mejor de la jornada (aparte claro de la compañía de Karla: un beso para ella).

Hoy las fotos las tenéis en formato de galería, con explicaciones debajo de cada una de las miniaturas (y si pincháis encima podréis verlas en grande). Algunas dan testimonio de que nos dejamos llevar por la fiebre ratonil y ambas caímos en la tentación de ponernos las consabidas orejitas de la consorte de Mickey. Eso sí, sin abonar su precio, no porque las robáramos (que, puestos a robar ya me llevaría otra cosa jeje) sino porque nos tomamos la foto en la propia tienda. Esperamos estar a la altura Disney que la ocasión requería. Como los escenarios (junto a los espectáculos) es de lo mejor de este parque, las fotos son bastante interesantes y sugerentes ya que, como os decía al principio, están bastante conseguidos).

En resumen, y para terminar, pese a la fama de la que goza el parque, es una visita que yo, sin ninguna duda, me ahorraría y sólo en el caso de que fuerais muy muy fans de este tipo de diversión, os recomendaría que os cogierais el ticket de 2 o incluso 3 días para, al menos, poder subir a todas las atracciones y sentir que el dinero gastado merece un poco más la pena.

Y con esto más las fotos arriba citadas y abajo colocadas, me despido hasta un próxima entrada mucho más cultural (o misteriosa según se dé) como viene siendo mi estilo.


13 Responses to “東京ディズニーシー Tokyo DisneySea”

  1. ¡Qué recuerdos! Yo todavía no he conseguido ir a Disneyland, pero me queda el buen sabor de boca de nuestras tonterías por el parque… Un besazo, guapísima.

  2. Pues creo que a mí no me saldría muy rentable la entrada, ya que soy un poco miedosa y no me suelo montar a todas las atracciones y el mundo Disney no es que me vaya demasiado. Eso sí, las fotos me han encantado.

  3. Pues sí, la verdad es que parece un poco empalagoso como dices, pero supongo que es la marca de la casa y lo que gusta a los tiernos infantes. Lo del “sea” no lo veo mucho, la verdad. Y la descripción y las fotos, estupendas como siempre

  4. Pues creo que disneyland París sí nos gustó y nos dió tiempo a montar en bastantes atracciones. Tampoco recuerdo unas colas demasiado pesadas. Yo desde luego no hubiera esperado ¡¡¡dos horas!!! para 30 segundos de atracción (bueno, ya sabes que yo jamás me montaria en algo que produzca vértigo)

    Las fotos bonitas

  5. Hola Irukina;

    Espero que te encuentres bien, al igual que tu familia y tus amistades.

    Recibe un gran abrazo de apoyo extensivo para todos los que de alguna manera estén viviendo este triste acontecimiento para todos.

  6. Lo mismo digo. Espero que estés bien y la zona donde te encuentres no haya sido demasiado castigada por el terremoto. Por lo que veo en las noticias ha sido terrible y hay zonas completamente devastadas. Un fuerte abrazo y mucho ánimo.

  7. Lo mismo digo, entraba aquí justamente para ver si había alguna nueva actualización. Espero que todo esté bien. Ánimo y un saludo.

  8. Karla: A ver si está bien para el verano y podemos ir aunque a mi no me va tanto, je, je

    Mary-chan: Bueno, hay otros sitios preciosos que puedes visitar mucho antes que éste.

    Jose Luis: Gracias.

    mancor: Jajaja, claro.

    Lucía: Gracias, yo no me encontraba en Japón. Afortunadamente todos mis amigos están bien

    anele: Gracias y te digo lo mismo que a Lucía.

    MAG21: Gracias

  9. Hola Irukina, la verdad, no me gustan nada los parques temáticos tipo Disney, pueden estar en cualquier parte del mundo y son iguales… Yo estoy con Japón y he dedicado a los japoneses el cuarto aniversario de mi blog.

    Besitox

  10. Que alivio, me da muchísimo gusto que no hayas tenido que pasar por una experiencia así, como comentas en alguna entrada que te asustan los sismos.
    Aquí en México también nos preocupa pasar una mala experiencia con los movimientos telúricos, pero la vida sigue, y hay que procurar que sea lo mejor posible, mañana quien sabe, no?
    Un abrazo.

    Lucía.

  11. charlitox: Opino como tú y por eso no me gustó tanto el parque.

    Lucía: Pero por mis implicaciones personales, lo estoy viviendo casi como si estuviera allí. Un saludo cariñoso

  12. Claro!!!, yo me refería exclusivamente al movimiento telúrico, porque todo lo demás que ha implicado posteriormente, de alguna manera lo sentimos mucho todos, sin embargo es mucho más cercano para tí, tanto por tu amor por ese país como por todas tus amistades y todo lo que has conocido viviendo allá, esperemos que la gente se anime a viajar a otras partes que recomiendas para que la recuperación sea más pronta y no pasado un “tiempo”, se nos olvide la situación precaria que están viviendo.

    Un abrazo.

    Lucía.

  13. Lucía: Todos esperamos lo mismo. Muchas gracias por tu apoyo.

Deja un comentario

« »