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Lost In Tokyo

23  08 2006

Con el corazón más triste…

Hay que ver lo poco que dura lo bueno y que largo y difícil es lo triste. Hace 10 días mi corazón rebosaba felicidad puesto que mi Danitxu vino a verme. Y han sido 10 días maravillosos (te quiero mi amor) pero todo acaba, y la alegría de días atrás se ha transformado en tristeza y melancolía. Ahora nos queda un largo trecho separados aunque ambos sabemos que cada uno está en el corazón del otro.

Y, con todo lo que hemos hecho y vivido estos 10 días, tengo posts para varias semanas, je, je. Pero de momento, hoy voy a centrarme en lo que hicimos el sábado 19. Ese día fuimos a un hanabi cerca de la ciudad de Kawasaki, junto al río Tama. Yo ya había ido a uno, como pudisteis leer en un artículo pasado, pero Dani no los había visto y además incorporamos la novedad de que yo ¡estrené mi yukata! El yukata era, originalmente, la prenda que se utilizaba a modo de albornoz cuando se salía del baño. Es una especie de kimono pero de algodón, y sólo tiene una capa. Además el obi (el cinturón) es totalmente diferente. Para distinguir un yukata de un kimono, lo más fácil es fijarse en si hay más de una capa o no. El kimono siempre tiene más de una capa. Además la forma del obi es distinta. El yukata lleva un obi que se anuda por detrás en forma de lazo. En cambio, el obi del kimono se dobla y queda como con una almohada en la parte trasera.

El yukata se ha puesto de moda últimamente entre los jóvenes pues, como he explicado más arriba, era sólo una prenda de casa. Pero, ahora, se lo ponen para acudir a actos tradicionales como el hanabi, festivales o bailes populares. Por ejemplo, durante el hanabi, podemos ver miles de personas (no exagero ¿verdad Dani?) llevando esta prenda tradicional.

Y yo, como no quería ser menos, me compré un yukata hace unas semanas y me hacía mucha ilusión llevarlo en el hanabi. Pero, resulta que poner el yukata (y sobre todo el obi) no es nada fácil. Yo tenía una hoja de instrucciones pero, a la hora de la verdad, la misión se tornó muy difícil. Dani me ayudó pero el yukata es muy largo y no sabíamos hacer los dobleces necesarios para ajustarlo a mi cuerpo. Os pongo una primera imagen, de cómo me quedó el yukata puesto la primera vez, es decir, con nuestras rústicas maneras. Os pongo 2 tomas, por delante y por detrás (con el churro de lazo en el obi que hicimos, je, je):

Como éramos incapaces de ponerme bien el yukata, decidí que nos acercaríamos a la tienda donde lo compré a que me ayudaran a ponérmelo. Aquí veis una foto del proceso en la tienda y después un vídeo práctico (de sólo 15 segundos, así que no os aburriréis)

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Y ahora os presento los resultados: la parte de delante, la parte de detrás (con un lazo de obi como dios manda) y un mix de fotos, pues Dani casi me hizo un book:


También os presento los complementos: el peinado y las geta, es decir, las sandalias típicas con las que se lleva el yukata. Normalmente, el yukata no se lleva con calcetines (el kimono sí) pero yo me los puse (son los tabi, estos calcetines que tienen el dedo gordo separado) para que no me rozara el calzado y porque eran muy bonitos, je, je:

No logré que Dani se comprar un yukata pero se puso las tabi boots, el calzado que antiguamente llevaban los ninja y que yo le regalé pues le gustaban mucho. Lo acompañó de unos pantalones anchos (tipo capoeira) que se compró. Como me ha prohibido expresamente que ponga la foto que le hice con estos pantalones (dice que sale muy gordo, ya le conocéis) os pongo tan sólo un detalle de su indumentaria:

Y lo malo del yukata es el calor que produce, tener tan enrollado el obi alrededor del cuerpo genera un calor asfixiante pero ¡qué se le va a hacer!

Pero bueno, a lo que íbamos era a ver un hanabi que, de nuevo, fue espectacular e increíble y de más de una de duración. Aunque ya os puse algunas fotos quiero poneros ahora algunas otras de mucha mejor calidad pues están hechas con una cámara buena (y antes contaba sólo con el móvil).

También esta vez ha habido hanabi de figuritas. En primer lugar un corazón y un conejito (ya a punto de deshacerse):

Y en esta otra hay otro corazón y una espiral:

Por último, podéis ver una carita y una estrella. Increíbles ¿no?

Y por hoy, lo dejo ya porque es muy tarde. Espero que me dejéis algunas palabras de ánimo porque hoy estoy muy triste y lo veo todo un poquito negro. Todo se irá asentando poco a poco, o eso espero.

Saludos para tod@s


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