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Lost In Tokyo

28  02 2012

Mi primera vez

Para todas las cosas que nos suceden o hacemos en esta vida, hay una primera vez. Y, aunque mi relación con Japón ya es larga, hubo un primer día, un primer contacto, una primera vez. Así que, qué mejor que esta segunda etapa de mi estancia en Japón, para recordar aquel primer encuentro que para mí fue, en cierto modo, como el primer beso de una relación casi perfecta.

Vine a Japón por primera vez en abril de 2006 de turismo con un grupo de amigos. Como suele ser ya habitual en mí, no logré dormir nada en todo el viaje así que llegué a Narita destrozada y muerta de sueño. Cogimos el tren aunque no recuerdo qué línea pero sé que no fue el Narita Express así que imagino que optaríamos por la Keisei ya que, además, sí que me acuerdo de que hicimos el transbordo en Nippori. En el tren, aunque trataba de ver el paisaje, me quedaba dormida constantemente pero recuerdo claramente súbitos despertares cada vez que nos cruzábamos con un convoy en sentido contrario puesto que llevaba apoyada la cabeza sobre el cristal y este se movía con fuerza a su paso. Esa es una de las primeras sensaciones que tengo de Tokio. Algo tan poco “romántico” como la fuerza de los trenes mucho más intensa que a la que estaba acostumbrada en Madrid. Puede parecer algo tonto y, sin embargo, el tren es parte esencial de la vida en Tokio así que me parece un bonito símbolo. Aún hoy, años después, siento que estoy en Tokio cuando viajo apiñada en uno de sus vagones o cuando, en medio de la ciudad, contemplo uno de los característicos puentes elevados con las vías férreas entre los edificios grises. De hecho, nuestro hotel estaba en Iidabashi (mi primera referencia urbana en Tokio) y al salir de la estación, nos encontramos con ese tipo de puentes: por un lado la línea del tren y por otro, varios pasos elevados de peatones que recorrí con ilusión (como una niña pequeña) sacando fotos desde arriba a la caótica distribución arquitectónica circundante. Todos los que conozcáis bien la ciudad, sabéis a qué me refiero.

La verdad es que no sé a qué hora llegamos a Iidabashi pero antes del check-in (que en Japón suele ser bastante tarde, como a las 15:00 aunque varía en cada sitio) por lo que sólo pudimos dejar las maletas pero no dormir y descansar un rato como todos queríamos. Por ello, decidimos visitar un parque que se encuentra cerca y que resulta que es uno de los más famosos de Tokio y, de hecho, luego se ha convertido en uno de mis favoritos, sobre todo en otoño, como podéis ver en este post. Se trata del jardín Koishikawa Korakuen. Tuvimos, además, la suerte de llegar en pleno florecimiento del cerezo de modo que el rosa de las hojas de este árbol es otro de los primeros recuerdos visuales que se quedaron impresos en mi retina.

Ver por primera vez en directo un parque de estilo japonés y no ya a través de fotos, pinturas o referencias literarias (motivo presente en haikus u obras como el Genji Monogatari) supuso un antes y un después en mi sensibilidad estética. Los jardines japoneses colman el espíritu aunque suene cursi decirlo. No solo son bellos sino que sus formas, su calma, sus colores, sus lámparas de piedra, en definitiva, cada una de sus partes, invita a relajarse, a olvidar el estrés, los problemas y llenarse de una callada felicidad que no debe confundirse con la euforia. Éramos un grupo de cinco personas pero yo me perdía a menudo por el camino, absorta en pequeños detalles. Todos nos reunimos delante del lago central asombrados por las carpas que captaron la atención de todos por su tamaño y voracidad. Les echamos algunas migas de pan que teníamos y logramos concentrar unas cuantas en el borde. Esta es otra de las primeras imágenes que conservo y que se volverían a repetir en muchos otros jardines japoneses.

Mi primera comida en Tokio fue un lugar tan poco japonés como una hamburguesería aunque era de una cadena japonesa. Ahora soy incapaz de deciros si era el Moss Burger o el Freshness Burguer pero sí que recuerdo una divertida anécdota lingüística. Mi japonés en aquel momento era peor que malo (si esto es posible jeje) pues, aunque lo había estudiado en España, lo había hecho de un modo teórico y no había practicado nada la parte oral. De hecho, nunca me había enfrentado a un contexto comunicativo real. Ahora la verdad es que tampoco lo hablo nada bien pero, al menos, puedo comunicarme de un modo básico. Sin embargo, yo era la única que había estudiado el idioma así que ante cualquier problema, todos giraban la cabeza hacia mí. Y lo hubo. El problema digo. Pedimos varios menús y parece que nos faltaba algo de los que habíamos pedido (quizás una hamburguesa) aunque, he pensado más veces en esto mucho después y estoy casi segura de que el problema lo tuvimos nosotros que pediríamos algo mal. Sabiendo cómo funcionan los japoneses, debió de ser un error al hacer el pedido. En cualquier caso, mis amigos me pidieron que tratara de explicar el problema y yo me sentía incapaz; no sabía cómo expresar esta situación y la única palabra relacionada (o eso creía yo) que me venía a la cabeza era 足りない (tarinai) que es algo así como ‘no hay suficiente’. Yo señalaba las hamburguesas y no paraba de repetir eso y, lógicamente, la chica me miraba con ojos apenados y preocupados. Pero tanto repetimos y dijimos y más yo con la dichosa palabrita que debieron pensar que éramos unos voraces gaijin (‘guiri’) y nos trajo otra hamburguesa que no nos cobró. Me pregunto ¿tendría que pagarla la pobre chica? La verdad es que ahora entiendo que, a menudo, se asusten cuando se les acercan extranjeros y que lo primero que hagan es soltar “no English”.

Y el último recuerdo de mi primer día en Japón está relacionado también con la comida. Después de las hamburguesas de Babel, pudimos ir al hotel a echar una siesta y tras ella, todos menos el que era entonces mi novio y yo, decidieron ir a la zona de Roppongi a disfrutar de la noche tokiota (mi primera vez en los “antros” roppongeros sería mucho más tarde, ya viviendo aquí). Así que nosotros dos salimos solos a buscar algún sitio para cenar y ahí tuve otra primera vez, el encuentro con la noche de Tokio llena de luces y carteles luminosos. Por supuesto, Iidabashi no es tan impresionante en ese sentido como pueda serlo Shinjuku o Shibuya pero, sin duda, es bastante diferente al paisaje urbano nocturno de Madrid. Después de callejear un poco y llenarnos de estímulos visuales, entramos en un pequeño local de los que tienen una máquina de tickets en la entrada para pedir y pagar allí la comida. Ahora estas máquinas son parte de mi rutina pero reconozco que, en esa primera ocasión, fue toda una aventura entender cómo usarla y qué pedir. Pedimos un solo menú que compartimos y seguro que cometimos bastantes errores, sobre dónde recoger el pedido, buscar los palillos, etc. Lo recuerdo con una cierta nostalgia divertida y echando en falta, en cierto modo, la inocencia de esa primera vez, de la novedad de lo diferente ahora absorbida por el automatismo. Muchas veces me he dicho que me gustaría tratar de encontrar ese pequeño restaurante pero no recuerdo cuál era y tan sólo acierto a visualizar que estaba cerca de la salida principal de la estación de JR de Iidabashi.

Aquí termina este post en una línea bastante diferente a la habitual ya que me he centrado en sensaciones más personales y no cuenta con fotos, algo muy raro en mi blog. Pero espero que os guste y que, más que nunca, comentéis y, todos los que hayáis visitado Japón, compartáis las vuestras.

 


26 Responses to “Mi primera vez”

  1. Mi primer recuerdo de Japón, un color. El gris. Me llamó mucho la atención que, mirara donde mirara, ese era el color que predominaba en las fachadas de los edificios.
    Una ciudad gris, triste debe ser. Más adelante descubrí que no era así.

  2. Mi primer recuerdo es una sensación… despiste total por mi parte y hospitalidad… Llegué a Tokyo yo sola y era de noche. Por aquel entonces mi japonés era 0, aunque ahora no es que haya mejorado tanto… Tuve la suerte de encontrar a una pareja y él no era japonés, así que me indicaron como más o menos llegar a la parada de metro de mi hotel. El resultado es que soy un desastre y ni siquiera tenía un mapa decente para llegar al hotel. Decidí pillar un taxi y el conductor tampoco sabía como llegar. El caso es que el pobre hombre estuvo dando vueltas y llamando al hotel hasta que me pudo dejar en la puerta… Y encima no me cobró nada…!!!
    Llegué al hotel y me dijeron que la reserva no estaba a mi nombre… Se habían confundido con nombre y apellidos, jejeje… Al final, logramos arreglar el asunto y pude dormir bien a gusto :)
    Y ese fue mi primer día en Japón ;)

  3. Has vuelto a japón!!!

    Estaba un poco descolgada de tu blog, por muchas circunstancias, pero de vez en cuando entro, y leo una de las que tengo de retraso (que ahora mismo son muchas).

    Como te he dicho otras veces, me encanta como escribes y como cuentas las cosas.

    Cuando te fuiste me pareció bastante increíble, por lo que contabas y como lo contabas y ahora veo que no has podido dejarlo.

    Suerte en tu nueva etapa!!!!!

  4. Mi primera vez fue igual que la segunda: la carretera del aeropuerto de Kansai hasta Osaka, el contraste del cemento gris y el cielo azul acuoso. No hay cielo como el de Japón, aunque he estado en otras zonas del Pacifico y la luz blanca es muy parecida.
    Las dos veces había alguien para recogerme y llevarme por Osaka. Mi familia japonesa en 2001 y mi amigo David el 2007. Me quedo con eso, con las calles de Osaka, la sensación de que por fin he llegado y que es real.

  5. Desde que volví de Japón, los parques y jardines españoles me parecen descuidados y las talas y podas me parecen caóticas.
    Mi primera impresión fue: “corre que perdemos el tren!” y es que nos dieron unos billetes con sólo 5 minutos de margen :D

  6. Pues a mi me ha encantado el post :)
    Me encanta la sensación de llegar a un sitio nuevo y distinto. Una mezcla entre de estar perdido, desorientado y alucinar con todo jajajaja
    De momento no he tenido una primera vez en Japón, aunque espero que eso cambie (más pronto que tarde…)

  7. ¡que divertida vuestra anécdota en la hamburguesería! Me imagino a la pobre camarera…

    Mi primeta vez en Japòn es una mezcla de excitación por poder conocer un país tan lejano al que no me parecía probable que iría, y de emoción por ver a mi hija y conocer su vida allí. Recuerdo el desconcierto de los primeros momentos al llegar y nuestro primer contacto con Sinjuku. Luego, el primer día solos en Tokio, coincidiendo con la floración de los cerezos, y la sorpresa de ver a grupos de tokiotas reunidos bajo los árboles, comiendo y bebiendo. También ese día descubrí mi primer templo japonés al atardecer, con su caminito de toris; no recuerdo cual es su nombre ni lo sabía en ese momento. Todo me fascinó

  8. Mi primera vez en Japón fue en 2008, allá por el mes de septiembre. En mi caso iba con un amigo japonés, así que no tuve ninguna clase de problema a la hora de llegar a mi destino. De ese primer contacto recuerdo muy nítidamente que nada más bajar del avión nos recibieron con las típicas reverencias, algo que en ese momento me sorprendió un poco. Luego, ya en el tren, me di cuenta de que Japón era un país completamente diferente al nuestro: un único viaje en tren basta para descubrir esa “atmósfera” distinta, es un sentimiento difícil de explicar con palabras, pero los que hemos estado aquí lo sabemos.

    Ese viaje hizo que me enamorara aún más de un país que hasta ese momento lo había visto en tercera persona, a través de libros, de clases de japonés, y de material audiovisual. Y aquí estoy, casi cuatro años después, viviendo en Japón y con todos los deseos de seguir en los nipones por mucho tiempo. Un placer.

  9. Hola irukina! Que manera tan bonita de describir tu primer pasito en Japón. Me gustaría escribir en un comentario tanto mi primera vez como turista como mi primera vez como permanente, pero es tan largo que prefiero dejarte los dos enlaces de mi blog, espero que no te moleste.

    Mi primera vez como turista: http://macaroneru.wordpress.com/2011/10/02/recordando-mi-primer-viaje-a-japon/

    Mi primera vez como permanente: http://macaroneru.wordpress.com/2011/12/28/recuerdos-anuales/

    SALUDOS!!

  10. Mi primera vez en Japon fue alla por el 2006 y a parte del cansancio despues del viaje en avion lo que mas recuerdo es el agobiante calor (5 de Agosto), humedo y pegajoso, que senti cuando sali por primera vez a la calle en Kyoto. Los asturianos somos muy sensibles a esa cosas, necesitamos fresquete! xD

    Por lo demas fue amor a primera vista, con el pais, los paisajes, y la gente (^_^)

  11. Jsjajaja que gracia :)
    Por quí también fue en el 2006 con un grupo de amigas. Recuerdo aún la de fotos que le hice al tren en cuanto subimos, no había visto tanto cartel junto en mi vida. Luego fuimos hasta el Sakura house de Shinjuku y hacia casa. Recuerdo que ese día quedamos con la amiga de una del grupo y que terminamos perdiendonos cuando intentamos caminar de Ikebukuro a Otsuka para ahorrarnos el dinerillo e ir a la aventura! Luego esa primera noche nos sonó la alarma de incendios (sin motivo alguno) y vinieron los bomberos… imagínate cuando una se había comprado un traje de esos de vaca para dormir!!!!!
    Ese fue el primer dia de mi primera vez :)

  12. En mi caso la primera vez fue en 1999, un 4 de Julio. Llegamos una compañera universitaria y uno de mis amigos de hace muchos años y una amiga japonesa vino a Narita a buscarnos. Desde el olor que notaba a humedad, típico de Japón, hasta los trenes, la atmósfera, el ambiente, no sabría muy bien decir qué era exactamente pero me impresionó mucho. Era muy diferente en comparación con cualquier otro país que hubiera visitado antes. Ese día lo pasé comp un bobo mirando a todas partes. Estaba cansado por el viaje pero todo me daba igual, no podía cerrar los ojos. Tokio es todo un shock sensorial, sobre todo la primera vez que uno lo pisa… recuerdo que mi hotel estaba en Asakusa. La primera visita fue a Akihabara. Por la boche de vuelta al hotel cenamos en un Dennis. Al volver al hotel me perdí durante bastante tiempo, pero todo me daba igual… todo era tan sorprendente que paseando para buscar mi hotel lo pasaba genial. Tras llegar y poder acostarme recuerdo que le dije a mi amigo: “Creo que me va a gustar este país”, y los dos soltamos una carcajada. El resto, es historia… :)

  13. […] cumplir años a uno le da siempre por mirar atrás y rememorar todo lo que ha vivido antes. En el blog de Amaya, he encontrado un post en donde cuenta cómo fue su primer día en Japón, y pensé que sería […]

  14. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Para todas las cosas que nos suceden o hacemos en esta vida, hay una primera vez. Y, aunque mi relación con Japón ya es larga, hubo un primer día, un primer contacto, una primera vez. Así que, qué mejor que esta segunda ……

  15. ¡Caramba! Yo también debuté en 2006, aunque unos meses después, y desde Iidabashi. Me ha costado varios periplos más por Tokyo desprenderme del Iidabashicentrismo con el que he construido mi conocimiento de la ciudad. Y el Korakuen y la comida también están en mi anecdotario iniciático. Llego aquí a través de UnGatoNipón, donde he comentado mi intención de seguir el ejemplo en mi blog y también sensaciones comunes (la de los olores pero también el tema taxi, recurrente también en algún otro comentarista, tuvo su miga). Es curioso y bonito ver como se dan algunas coincidencias insospechadas en experiencias personales que son tan distintas.
    Saludos

  16. Mi primera vez fue en 2010, febrero. Mucho mucho frio! Nos esperaba la amiga de mi amiga. Tuvimos casi una hora de viaje en auto desde Narita a Shinkoiwa. Los colores, cada imagen, los olores todo quedó impregnado en mi memoria. La noche? hermosa! Como no es una ciudad muy grande hay muchas callecitas muy particulares. Los parques? con la misma reacción que contabas vos, ibamos en grupo pero yo siempre me quedaba atras, yendo mas despacio, tratando de absorver con los ojos todo lo más que podia, sacando fotos internas. :)
    Espero que llegue mi segunda vez… pronto!

  17. Mi 1ºimpresión fué querer coger con prisas el tren de Tokio Shinjuku a Kioto sin saber qué hay infinidad de horarios y trenes para ir con calma. Me dormí en el tren y me entusiasmó la cortesia y amabilidad de las azafatas del tren, sobretodo el gesto qué hacen cuando salen de cada vagón. Llegué a Kioto y tenía mi hotel en la zona antigua de las geishas, por lo qué di una vuelta por las calles y era como retroceder en el tiempo. Por la noche, vi una geisha y me pareció algo bellisimo el andar con ese vestido tan maravilloso.

  18. Mi primera y única vez (aunque espero que no la última) fue en 2008.
    En mi caso no veo mucho sentido hablar sólo de un recuerdo concreto, pues he revivido el viaje miles de veces y podría explicarlo de principio a fin.
    Son muchas las cosas que me traje de allí: los contrastes de Tokyo; la amabilidad, respeto y educación de los japoneses; el maravilloso Nikko; ver el Kinkaku-ji en un día lluviso, etc

    Pero, si tengo que destacar algo, me vine con la impresión de haberme sentido como en casa desde el primer día que puse los pies allí. Es una sensación que no puedo olvidar y que me pone tremendamente nostálgico y con muchas ganas de volver algún día.

  19. […] dos [1] [2] de los blogs que sigo han tenido una iniciativa común, aunque espontanea, de explicar su […]

  20. Mi primera y esperemos que no ultima vez fue en 2009, y lo que mas recuerdo fue el calor infernal (estabamos a mediados de agosto) y lo chungo que estaba de la barriga por lo mal que me sento la comida del avion. Eso si, en cuanto me repuse fue todo genial.

  21. Mi verdadera primera vez fue en 2003 cuando vine a visitar a una amiga que estaba aquí becada. No obstante, lo recuerdo como uno de tantos viajes que hice esos años: Brasil, Marruecos, California. Nunca estuve especialmente interesado en Japón hasta que vine aquí a vivir.

    Para mi, la primera vez de verdad, la que está cargada de emoción fue el primer día de mi vida permanente aquí, de la que hablo en la entrada sobre mi sexto aniblogsario: http://flapyinjapan.com/2011/10/03/sexto-aniblogsario/

    Un abrazo!

  22. jordi: Cierto lo del gris de los edificios tan característico.

    bea: ¡Joer vaya aventura! Pero qué bien que no te cobraran.

    Olba: Muchas gracias.

    Yo_tambien: Gracias por dejar el enlace.

    Noemi: ¿David Morales? / Y yo que aún no conozco Osaka.

    Jorge: Vaya agobio, je, je.

    uvepece: Pues ojalá cambie muy pronto.

    mancor: Llegasteis en una época preciosa.

    Borja: Muchísimas gracias por compartir esa primera vez. Me he sentido identificada con tu reflexión final.

    macaronEru: Para nada, al contrario. Gracias por los enlaces.

    unALIENenjapon: Yo llegué a vivir a Japón también en 2006 a principios de junio y ya se notaba la humedad pegajosa. Ese día lloviznaba. De hecho, cuando llega esa época cada año, la sensación me hace recordar esa llegada.

    Mireia: Jajaja, qué gracioso. Menudas avennturas con bomberos incluidos.

    UnGatoNipon: Comparto esas sensaciones como lo de perderse y que no te importe. Un beso!

    保瀬: Es cierto, muchos coincidimos en muchas cosas. Ah y bienvenido a mi blog.

    MissAiko: Seguro que llega muy pronto.

    Juan Boullon: Qué maravilla que lo primero que vieras fue Kioto… tuvo que impresionarte. A mí Kioto me ha robado el corazón.

    Phenrir: Pues seguro que vuelves. :)

    Battosai: Es que el calor del verano…

    Un Español en Japón: ¡Hace mucho ya! Gracias por el enlace.

  23. Yo estuve por primera vez el año pasado y este año hago mi segundo viaje, aunque más corto aún (solo 14 días allí :(( )

    El primer recuerdo que tengo saliendo del aeropuerto es el paisaje japonés, los pequeños pueblos con arquitectura oriental y mucho verde (increíblemente), y sobretodo, recuerdo la sensación que me invadió de haber cumplido un sueño. Fue como un éxtasis, algo mágico. Lo único que echaré en falta al volver a Japón es que sé que no volveré a sentir eso, pero el recuerdo, eso es suficiente para mi.

    Lo segundo que recuerdo es llegar a Ueno y pensar que me iba a convertir en un trozo de carne asado, y que si todos los días tenían que ser como ese, tal vez no volviera vivo jejeje

  24. Time Master: Muchas gracias por compartir tu experiencia.

  25. Hola, es un poco tarde que ahora veo este post, pero me funciona perfectamente!

    Dentro de unos meses haré mi primer viaje a Japón y estoy increíblemente emocionada. Gracias por compartirnos tus experiencias en el primer día que llegaste y a todos los demás que ahora me da un acercamiento de lo que podría llegar a pasar el día que por fin llegue a tierras niponas :)

    Me han dado muchas ideas de lo que puedo visitar ahora y a seguir estudiando japonés!!!

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