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Lost In Tokyo

31  07 2012

阿蘇山 El volcán Aso

Hola a tod@s:

Una de las excursiones que podemos hacer en la zona norte de la isla de Kyushu es al volcán Aso donde podemos contemplar un impresionante cráter humeante (pues es un volcán en activo) y al fondo vislumbrar el agua hirviendo que ocupa esta caldera. Todo el paisaje de alrededor es totalmente volcánico y es ciertamente impresionante.

Para llegar al volcán Aso hay algún autobús directo desde Beppu pero de escasa frecuencia y bastante largo aunque a mí me habría resultado cómodo al vivir en Beppu. Pero el caso es que no me enteré hasta después. Este autobús que une Beppu con Kumamoto pasa por el monte Aso y cuesta 3450 yenes.

Yo opté por ir desde Oita a la estación de Aso (es decir, que también podéis llegar en tren a esta estación) y de allí salen autobuses cada hora más o menos hacia la base del volcán. Cuando yo llegué con mi autobús desde Oita se acababa de ir uno y tuve que Leer más…


26  06 2012

別府地獄 Los infiernos de Beppu

Actualmente estoy viviendo y trabajando en Beppu, aunque solo de manera temporal y en agosto ya vuelvo a Tokio. Beppu es una pequeña ciudad situada en la isla japonesa de Kyushu, la más meridional de las cuatro principales y famosa tristemente por ser la isla donde está Nagasaki, el segundo de los lugares que fue atacado por la bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial.

Es una ciudad muy pequeña casi un pueblo, conocida especialmente por la enorme cantidad de onsen (aguas termales) que alberga. Además está junto al mar y rodeada de verdes colinas. Es un sitio realmente agradable ideal para descansar y relajarse. Los atractivos turísticos de Beppu son sus playas, el senderismo (por ejemplo, una de las montañas tiene un templo en su cumbre donde viven apaciblemente miles de monos), los “baños” en arena caliente, las visitas a los onsen y el recorrido turístico de los infiernos de los que os voy a hablar hoy en este post.

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30  05 2012

桜 Cerezos 2012

Hola a tod@s:

Esta primavera, al igual que otros años desde 2007 (a excepción del año pasado que estaba en Grecia) no me he podido escapar del encanto de los cerezos en flor (el famoso 桜 “sakura”) y fui una tarde a hacer hanami (花見 que literalmente significa ‘mirar las flores’ pero que, en realidad consiste en hacer una especie de picnic -generalmente bien regado de alcohol- debajo de los árboles de cerezo). Esta vez decidí ir a un parque que aún no conocía, bastante grande y famoso por tener una gran cantidad de cerezos, (se calcula que hay en torno a 2000 árboles de cerezo). El parque se llama Koganei  y es de estilo occidental, es decir, no es el clásico jardín japonés de linternas de piedra, puentes y estanques sino una extensión muy grande con árboles, praderas, caminos y zonas de juego. El parque en sí, si estás en Tokio como turista, no merece tanto la pena. Es agradable para pasar una tarde con amigos, si se tienen niños o para relajarse en esta época de cerezos. Además la entrada es gratis a diferencia de otros parques de Tokio. Por eso, para hacer hanami sí es ideal. No está tan masificado como otros y no tenemos que pagar nada por disfrutar de él. Hay además un museo al aire libre con edificios y casas de la época Edo aunque para acceder a él sí hay que pagar entrada. También cuenta con unas rutas asfaltadas para circular en bici.

Si queréis visitar el parque Koganei, debéis coger la línea Chuo (de JR, que pasa, por ejemplo por las estaciones de Shinjuku o Tokio) hasta la estación de Musashi Koganei y allí, en la salida norte, coger el autobús en la parada número 2 o número 3 y bajarse en la parada de “Koganei-koen Nishiguchi” (parque de Koganei, salida oeste). Desde Shinjuku hasta esta estación se tarda 30 minutos y después unos 10 minutos más en autobús.

Así que sin más, os presento la galería de fotos de los cererezos en flor de este año con comentarios. Ya sabéis que para verlas en grande, debéis pinchar sobre ellas ¡Espero que las disfrutéis! Y si no tenéis bastantes, tenéis mi álbum en flickr de árboles de cerezos de distintos años.

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Prometo que las próximas entradas serán ya de Kyushu donde voy a estar estos meses, pero es que hasta ahora he tenido muchísimo trabajo y apenas he tenido tiempo. De momento sólo he hecho una excursión por los infiernos de Beppu (aquí podéis ver algunas foto de Beppu) pero esta semana tengo previsto visitar algunas otras zonas de la isla como Kumamoto, Saga o Fukuoka.


22  04 2012

こけし Una exposición de kokeshi

El pasado mes de marzo llegó a Tokio una exposición dedicada a las muñecas kokeshi, que ya sabéis que colecciono y me encantan como pudisteis leer en el post correspondiente.

Actualmente (abril 2012) esta exposición puede verse en Aichi y Nagoya. Aquí tenéis el link.

En Tokio, la exposición se celebraba en el Museo Parco, un centro comercial en cuyo último piso hay un pequeño espacio dedicado a estos eventos. La entrada era gratuita. En esta exposición se pueden ver sólo kokeshi tradicionales de los 11 tipos que hay. En el interior de la exposición encontramos un mapa con el nombre de cada uno de los tipos y su región de procedencia. Además, cada una de ellas, tiene un expositor propio con explicaciones y varios ejemplos de muestra. Los 11 tipos de kokeshi (en la galería tenéis el mapa y las fotos son):

  1. Kiyijama, de la prefectura de Akita.
  2. Tsugaru, de la prefectura de Aomori
  3. Nanbu, de la prefectura de Iwate
  4. Yamagata, de la prefectura de Yamagata
  5. Hijiori, de la prefectura de Yamagata
  6. Zaotakayu, de la prefectura de Yamagata
  7. Yajiro, de la prefectura de Miyagi
  8. Togatta, de la prefectura de Miyagi
  9. Naruko, de la prefectura de Miyagi
  10. Sakunami, de la prefectura de Miyagi
  11. Tsuchiyu, de la prefectura de Fukushima

Las kokeshi siempre han sido populares en Japón pero ahora lo son mucho más puesto que se producen la región de Tohoku, la que se vio afectada por el terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011, y se están convirtiendo en símbolo de la zona. De hecho, un empresario llamado Numata ha empezado a editar una revista llamada Kokeshi Jidai (‘El tiempo de las kokeshi’) con cuyos beneficios se está apoyando la reconstrucción de los pueblos devastados por el tsunami. Esta revista podía comprarse en la exposición. Además Numata es el responsable de la campaña Saving Japan Kokeshi Smile en la que se venden artículos relacionados con las kokeshi como camisetas o pay-pays y con las ganancias se ayuda a los niños de las zonas afectadas.

Muchas de las kokeshi expuestas pertenecen a un famoso coleccionista de estas muñecas llamado Minekichi Nishida aunque también hay otras de artesanos en activo. Además de los ejemplos de los tipos de kokeshi (con sus explicaciones), hay otras kokeshi más adornadas y creativas que también podéis ver en la galería. La exposición se completa con un vídeo en el que podemos ver a un artesano elaborando una kokeshi.

A la salida de la exposición hay una pequeña tienda donde podemos comprar algunas kokeshi así como diversos souvenirs relacionados. También tenían una parte reservada a la venta de kokeshi de segunda mano.

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Siento el retraso en la actualización pero he estado con el fin del trimestre del máster unido al traslado a Beppu (en la isla de Kyushu) donde voy a vivir unos 4 meses. Es una ciudad famosísima por los onsen (aguas termales) por lo que espero poder dedicaros más de un post a mis aventuras por aquí.

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Gracias por las diferentes aportaciones a Mi primera vez. ¡Ya os he contestado a tod@s!


28  02 2012

Mi primera vez

Para todas las cosas que nos suceden o hacemos en esta vida, hay una primera vez. Y, aunque mi relación con Japón ya es larga, hubo un primer día, un primer contacto, una primera vez. Así que, qué mejor que esta segunda etapa de mi estancia en Japón, para recordar aquel primer encuentro que para mí fue, en cierto modo, como el primer beso de una relación casi perfecta.

Vine a Japón por primera vez en abril de 2006 de turismo con un grupo de amigos. Como suele ser ya habitual en mí, no logré dormir nada en todo el viaje así que llegué a Narita destrozada y muerta de sueño. Cogimos el tren aunque no recuerdo qué línea pero sé que no fue el Narita Express así que imagino que optaríamos por la Keisei ya que, además, sí que me acuerdo de que hicimos el transbordo en Nippori. En el tren, aunque trataba de ver el paisaje, me quedaba dormida constantemente pero recuerdo claramente súbitos despertares cada vez que nos cruzábamos con un convoy en sentido contrario puesto que llevaba apoyada la cabeza sobre el cristal y este se movía con fuerza a su paso. Esa es una de las primeras sensaciones que tengo de Tokio. Algo tan poco “romántico” como la fuerza de los trenes mucho más intensa que a la que estaba acostumbrada en Madrid. Puede parecer algo tonto y, sin embargo, el tren es parte esencial de la vida en Tokio así que me parece un bonito símbolo. Aún hoy, años después, siento que estoy en Tokio cuando viajo apiñada en uno de sus vagones o cuando, en medio de la ciudad, contemplo uno de los característicos puentes elevados con las vías férreas entre los edificios grises. De hecho, nuestro hotel estaba en Iidabashi (mi primera referencia urbana en Tokio) y al salir de la estación, nos encontramos con ese tipo de puentes: por un lado la línea del tren y por otro, varios pasos elevados de peatones que recorrí con ilusión (como una niña pequeña) sacando fotos desde arriba a la caótica distribución arquitectónica circundante. Todos los que conozcáis bien la ciudad, sabéis a qué me refiero.

La verdad es que no sé a qué hora llegamos a Iidabashi pero antes del check-in (que en Japón suele ser bastante tarde, como a las 15:00 aunque varía en cada sitio) por lo que sólo pudimos dejar las maletas pero no dormir y descansar un rato como todos Leer más…


31  01 2012

Mitos japoneses: el “kitsune” y la importancia de la Diosa Amaterasu

Hola a tod@s:

Nuevo capítulo de Nipoenigmas en el blog, después de unos meses de sequía. En esta ocasión tratamos dos temas:

1) El mito del “kitsune”, un espíritu con forma de zorro. Analizamos sus características, poderes, transformación y leyendas asociadas. Además lo complementamos con el análisis del dios Inari al que se identifica con un zorro y, de hecho, muchas veces se le representa con esta forma. Por ello, visitamos un templo Inari en Tokio del que os presentamos fotos en la galería que se encuentra al final del post. En este santuario sintoísta encontramos todo tipo de figuras de zorro, hasta en los rincones más pequeños.

2) Análisis de la figura de Amaterasu, la Diosa del Sol, hija de Izanagi e Izanami que son los creadores del mundo. Además es hermana de Susanoo, que le causó más de un problema. En esta parte se leen fragmentos del Kojiki del que os pongo la referencia: Kojiki. Crónicas de antiguos hechos de Japón. Traducción de Carlos Rubio López de la Llave y Rumi Tami Moratalla. Primera versión en español desde el original japonés. Madrid, Trotta, Colección Pliegos de Oriente, 2008

Por tanto, a contunuación, podéis darle al “play” para escuchar el nuevo capítulo y debajo tenéis la galería de fotos del templo 水稲荷神社 (Mizuinari Jinja) dedicado al Dios Inari en la forma de un zorro.

 

 

 

 


22  12 2011

こけし Kokeshi, muñecas japonesas

Las kokeshi son unas muñecas tradicionales japonesas hechas en madera aunque hay algunas en otro material. Por ejemplo, precisamente la primera que yo me compré era de laca de Wajima (uno de los lugares más famosos de producción de laca en Japón).

La razón de hablar de estas muñecas, además de ser algo típico de Japón, es porque aunque yo no tengo gran afán coleccionista, estas muñecas me han cautivado y he logrado reunir dieciocho. El origen de las kokeshi se sitúa en la región de Tohoku (en el norte de Japón), tristemente famosa este año por el tsunami que tantas víctimas causó. Cuando hace tres años estuve allí reconozco que caí en la tentación y me compré bastantes, entre ellas una de las originales. Y ¿qué es esto de “las originales”? Pues aunque ahora hay muchísimos diseños, la forma primitiva es una esfera (cabeza) sobre un cilindro o tronco de madera (cuerpo) con diversos diseños. Sin embargo, actualmente, se distingue entre kokeshi tradicionales (伝統こけし lo que yo llamaba original) y kokeshi de carácter creativo (新型こけし) que no sólo se venden en Tohoku y que son más “turísticas” pero sin duda mucho más vistosas y llamativas. Estas kokeshi son las que todos conocemos y que han llegado a Occidente, de hecho cada vez son más populares en España. Todas las de mi colección excepto una, son de esta clase. Las tradicionales aunque tienen esa forma simple que os explicaba pueden tener diferentes diseños y según eso se distinguen diez tipos de muñecas. En la galería de fotos, he incluido dos extraídas de la Wikipedia japonesa para que podáis verlas.

Las kokeshi son de la época Edo (1603-1868) y comenzaron a fabricarlas los artesanos que trabajaban en la zona (muy abundante en bosques) como souvenirs o juguetes para los visitantes que se acercaban a la región. Sin embargo, por su forma simple y fácil de agarrar con la mano, eran especialmente populares entre los niños y así se mantuvo hasta la época Taisho (1912-1926), momento en que empezó a decaer como juguete. Sin embargo, a partir de este momento comenzó a ser importante como objeto de adorno y de colección (como es mi caso). Por ello, actualmente hay fabricantes de kokeshi no sólo en Tohoku sino también en Osaka, Tokio o Nagoya.

En Tohoku, en la región de Miyagi existe un Museo de kokeshi que no me dio tiempo a visitar cuando estuve en la zona pero que me encantará incluir en algún próximo viaje (además dejar dinero en la zona de Tohoku será de gran ayuda). Por otra parte, cada año, del 3 al 5 de mayo se lleva a cabo en esta misma prefectura un concurso de kokeshi y el primer fin de semana de septiembre se realiza un festival de kokeshi con muestras de obras de todo el país.

En la galería de fotos que os inserto está mi colección completa de kokeshi, con fotos detalladas (y comentadas) de cada una de ellas. También podéis ver las diez kokeshi tradicionales. Recordad que para ver las fotos completas (y más grandes) deberéis pinchar en cada una. Espero que os gusten tanto como a mí. Y así veis que aunque sea una nipoadicta atípica a quien no le gusta el manga, el anime o el cosplay, me encantan tradiciones japonesas como éstas.

Esta vez más que nunca ¡espero vuestros comentarios!


30  11 2011

茶の湯の森 El Museo de la ceremonia del té en Hida Takayama

A finales de mayo del año pasado (2010) hice una pequeña escapada a Hida Takayama y Shirakawa. De este último ya hablé en un post ya que es un sitio que me encantó y al que me gustaría volver en invierno. Sin embargo, el viaje fue más completo y también pase una noche más un día y medio en Hida Takayama, famoso, entre otras cosas, por la excelencia de su carne. En esta localidad visité bastantes lugares: templos, unas casas antiguas, mercados tradicionales, un parque al estilo de Shirakawa, pero uno de los sitios a los que fui es muy poco conocido y, de hecho, no me encontré con ningún turista y el acceso no era tan fácil. Entonces ¿por qué lo visité? Creo que muchos de vosotros ya sabéis lo que me gusta el té y lo que disfruto con él, no sólo con la bebida en sí sino con toda la estética que rodea la ceremonia del té. Por eso, cuando me enteré que en la ciudad de Takayama había un museo dedicado a la ceremonia del té, planifiqué el día para poder conocerlo.

Desde la ciudad de Hida Takayama hay un autobús que recorre los principales puntos turísticos en dos direcciones. Primero cogí uno para ver el parque de casas antiguas llamado Hida no Sato, que realmente si vais a ver Shirakawa no merece la pena. Controlando los tiempo, porque la frecuencia de autobuses no era mucha, volví al autobús para acercarme hasta este Museo cuyo nombre es Cha no yu no mori (que podríamos traducir como ‘El bosque de la ceremonia del té’). El autobús iba casi vacío y fui la única persona que se bajó en la parada del museo. De hecho, al llegar allí, lo vi tan vacío que pensé que estaba cerrado pero lo que pasaba es que yo era la única visitante del lugar y no me encontré con ningún otro turista en todo el tiempo que estuve allí.

Una de las primeras cosas que me sorprendió fue el precio, la verdad es que no era nada económico. La entrada al Museo cuesta 1000 yenes y si además se quiere disfrutar de degustación de matcha acompañado de un dulce japonés (sin llegar a ser ceremonia del té) la cosa se pone en 1800 yenes. Sin embargo, a mí me mereció la pena y tengo que confesar que me encantó. De todos modos, si no os interesa la ceremonia del té, entiendo que es una visita claramente prescindible.

El Museo consta de dos edificios, uno más moderno que otro pero ambos respetan, más o menos, la arquitectura tradicional japonesa. Entre ellos, un jardín de marcado estilo nipón con su jardín zen, lámparas de piedra, pinos recortados, etc. Uno de los edificios está destinado a ceremonias del té, hay desde pequeñas habitaciones hasta salones mucho más grandes para reuniones de más dimensiones. El otro edificio es la sala de exposiciones. Tiene dos pisos en los cuales se exhiben no sólo tazones de té sino todo tipo de instrumentos para la ceremonia del té así como complementos y hasta pinturas y biombos. Tengo que confesar que me fascinó, algunos de los tazones me parecieron preciosos y no me cansaba de verlos. Son verdaderas obras de arte y como tales son considerados en Japón. Hay verdaderos maestros en el arte de fabricar estas piezas que son reconocidos en Japón como “tesoro nacional”.

Con la entrada que adquirí, como os decía, se tiene derecho a un matcha con dulce y a la visita del Museo. En primer lugar, me condujeron a una de las salas de té y me dijeron que me ponía un tazón especial un poco más femenino, je, je. Y lo completaron con un dulce que estaba realmente muy bueno. Después, antes de entrar en el edificio principal, paseé un rato por los jardines. El problema del museo es que estaba prohibido hacer fotos, pero ya que había llegado hasta allí y me había gastado una pasta, decidí hacer algunas a escondidas. Como estaba sola, fue bastante fácil aunque un poco de culpabilidad mezclada con nerviosismo me asaltaron.

Os dejo la página Web del museo por si alguien se anima y una galería de fotos que incluye las “fotos prohibidas” (ya sabes que si pincháis en las fotos, podéis verlas en grande).

Muchas gracias a todos y espero vuestros comentarios

Replacing Emoji...
Replacing Emoji...

14  10 2011

春日大社 El santuario de Kasuga (Nara)

Hola a tod@s:

Después de volver de Japón a España, pasar unos meses en Grecia, regresar de nuevo todo este verano a Japón y situarme de nuevo (temporalmente esperamos) en España, en esta entrada viajo en el tiempo un año atrás (poco antes de dejar Nipolandia), pues en octubre de 2010 estuve una vez más por Kansai visitando Ohara, Uji y Nara. De Ohara ya os hablé unos meses después de ir, y a Uji y Nara ya había ido con mis padres un par de años antes. Sin embargo, en esta ocasión, visité un templo sintoísta que la otra vez no había visto. Se trata del santuario de Kasuga, situado al suroeste del Todaiji, ya sabéis el templo más famoso de Nara con su enorme Buda gigante en el interior. Por un agradable paseo muy verde y lleno de linternas de piedra, podemos llegar al santuario en unos 15 minutos.

El santuario de Kasuga es uno de los tres más famosos de la religión (si es que se puede llamar así) sintoísta junto al de Ise (que visité en 2007) y el de Iwashimizu-Hachimangu De hecho, no lleva el título de 神社 (jinja) que es el que llevan normalmente los templos sintoístas sino el de 大社 (taisha, que sería algo así como ‘gran templo’). Está situado en una colina que lleva el mismo nombre. Las visitas en otoño son las más recomendables pues toda la pequeña loma se tiñe de rojo gracias al momiji (arce japonés).

Data del año 768 y fue mandado construir por el príncipe Shotoku, una de las figuras más importantes de la historia japonesa. Es un encantador templo de color rojo-anaranjado típico del shinto cuyo principal atractivo son las 2000 linternas de piedra (tanto dentro como alrededor del mismo) y las 1000 linternas-lámparas colgantes que lo adornan y que atraen a miles de visitantes en el festival Man-Toro que se celebra en invierno (3 y 4 de febrero) y verano (15 de agosto). Obviamente, en la fecha que fuimos no pudimos ver las luces encendidas pero el santuario sigue teniendo una belleza encantadora con esas lámparas de piedra, metal u oro (o al menos algún material dorado similar) en hileras eternas que parecen no tener fin. Además, su belleza contrasta con el rojo de las paredes del templo y el verde de todo alrededor. Conviene detenerse un poco para contemplar bien las lámparas pues tienen diferentes tipos de dibujos labrados y algunos son verdaderas filigranas.

Por cierto, sólo se pueden ver algunas de las linternas encendidas en una parte interior el templo. De hecho, una de las cosas que me sorprendió de este templo, es que, a diferencia de oros sintoístas, había pabellones que se podían visitar por dentro. En uno de ellos estaba la zona de rezo con varios objetos sagrados como un tambor y una katana (espada japonesa).

Si visitáis Nara y le dedicáis un día completo, creo que este templo merece la pena incluirse en la visita. Los otros dos imprescindibles de esta región cercana a Kioto son el Todaiji con su Buda gigante (accesible desde la estación de Nara en autobús) y Horyu-ji (a unos 12 minutos en tren desde la estación de Nara), el templo en madera más antiguo no solo de Japón sino del mundo, quizás no tan espectacular como otros más coloridos, pero toda una muestra viviente de la historia nipona.

Bueno, para que tengáis una muestra de este templo de lámparas, aquí os dejo una galería de fotos que hice del lugar. Podéis pinchar en cada una para verla en grande.

Gracias por vuestras visitas, espero vuestros comentarios y si os gusta el blog, podéis votarme en el Concurso de Bitácoras.


30  08 2011

松本 Matsumoto

Hace poco más de un mes estuve en Matsumoto, una ciudad de la prefectura de Nagano cuyo máximo atractivo es el castillo que podéis ver sobre estas líneas. Pero, además del castillo (situado en el centro de la ciudad) el enclave de esta localidad junto a los Alpes japoneses, la convierte en un paraje excepcional para la práctica del senderismo por sus bellos paisajes naturales. Aunque, en esta ocasión no tuve tiempo de poder ver toda la parte natural, como la ciudad está rodeada de montañas, desde el castillo hay impresionantes vistas que dan idea de la belleza de sus alrededores. Otro de los reclamos del lugar son los temari, las pelotas de vistosos colores hechas de algodón y similares a ovillos de lana de las que ya os hablé en el blog en este post. La región también es conocida por ser uno de los principales productores de wasabi de Japón (el condimento japonés extremadamente picante que se toma con el sushi y el sashimi) ya que se necesita un clima fresco y aguas extremadamente limpias y frías, condiciones que cumple esta región al noroeste de Tokio. Por ello, visitamos además del castillo una granja de wasabi, la más grande del mundo y de la que os hablaré al final del post.

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